El vertiginoso desarrollo de las técnicas
de identificación molecular, que comenzaron a emplearse
en el Reino Unido en 1985 en el ámbito civil y dos años
después en el penal, requieren de un continuo flujo de
información desde los centros de investigaciones en los
que se desarrollan e implementan estas nuevas herramientas,
hacia los ámbitos judiciales en los que tales herramientas
pueden ser empleadas.
El Servicio de Huellas Digitales Genéticas de la Facultad
de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos
Aires, creado en 1991 y dirigido por el Doctor Daniel Corach
es el primer centro institucional en nuestro país dedicado
a la Biología Molecular Forense. La permanente innovación
metodológica y el desarrollo de nuevas técnicas
en el ámbito forense internacional dictan la necesidad
de actualización que se reflejan en la incorporación
de sistemas de análisis validados internacionalmente.
En este Servicio fueron realizadas numerosas investigaciones
que condujeron a la resolución de causas civiles y criminales
mediante el empleo de técnicas moleculares de identificación
de individuos, restos humanos y manchas de fluídos biológicos.
Si bien los estudios de filiación constituyeron los primeros
análisis efectuados por nuestro Servicio, la preponderancia
de casos fue desplazada hacia las identificaciones cadavéricas,
análisis de violaciones e identificaciones de rastros,
que exhiben en su conjunto un mayor nivel de dificultad analítica.
El incremento de laboratorios dedicados a la identificación
humana determinó, por un lado, cambios en las frecuencia
de casos solicitados, por otro, la difusión pública
de este tipo de análisis determinó que a partir
de 1998 se produjera un notable incremento de los estudios
de filiación en forma particular.
En la actualidad, habiéndose realizado más de
4.000 estudios de identificación, tanto en el ámbito
civil como penal, el SHDG aporta a la comunidad forense las
bases de datos de referencia para los marcadores genéticos
más empleados en la actualidad. Esta contribución
hace posible disponer de datos para las diferentes regiones
y provincias de nuestro país, proporcionando además
información relevante potencialmente aplicable en estudios
de antropología molecular. |